Entradas más populares

lunes, 26 de julio de 2010

La India combate su superpoblación con la esterilización de las mujeres


La India combate su
superpoblación con la
esterilización de las mujeres

Mientras en España la preocupación por la natalidad se sigue basando en su escasez aunque haya aumentado en los últimos años gracias a la inmigración, en la India el problema se produce a la inversa y va en aumento. El país ha intentado frenar sus altas tasas de natalidad durante décadas sin conseguirlo. Por ello, están fomentando -de nuevo- la esterilización de las mujeres.

FOTO: Niños recién nacidos en la ciudad india de Lucknow ...

(Nueva Delhi, India). Cada año en la India surgen nuevas barriadas en las ciudades, los cascos urbanos ocupan más espacio agrícola y el país multiplica su población de manera astronómica. Cada día, cada minuto, en trenes y autobuses, en las aceras y en las calles, el país se estruja y encoje y aguanta la respiración para conseguir meter a tanta gente en tan poco espacio.La India se ha quedado atrás en la carrera para cumplir uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reducir su tasa de natalidad para 2015. Apenas la mitad de los 26 estados indios han alcanzado el objetivo de un máximo de dos hijos por madre.En estados grandes y deprimidos económicamente como Bihar y Uttar Pradesh, una mujer sigue teniendo como promedio cuatro hijos a lo largo de su vida. Esto significa que a este ritmo la India superará a China como el país más poblado del planeta en 2030. Este crecimiento continuado amenaza al medio ambiente y supone una enorme carga para los servicios sociales.“Hay una enorme urgencia otra vez por establecer objetivos que puedan ser seguidos por todo el mundo. Y eso está creando de nuevo problemas”, afirma A.R. Nanda, actual director ejecutivo de la Fundación Población de la India y en el año 2000 el secretario de Sanidad que redactó la política de natalidad del Gobierno.¿La principal preocupación? El Jansankhya Sthirata Kosh (o Fondo para la Estabilización de la Población Nacional) ha vuelto a plantear la controvertida solución de fomentar la esterilización como una de las posibles medidas para reducir la tasa de natalidad.Si bien la esterilización no es algo nuevo en la India, por primera vez el país está derivando esas operaciones a clínicas privadas, una decisión que ha generado preocupación entre las mujeres pobres y analfabetas de las zonas rurales, que son presionadas o engañadas para ser intervenidas sin entender completamente los riesgos, consecuencias y alternativas posibles.Las recompensas económicas amenazan con convertir los quirófanos en verdaderas líneas de producción. El denominado plan Santushti contempla ofrecer al sector privado 15.000 rupias por operación, y 500 rupias extra por caso a los hospitales y clínicas que realicen 30 intervenciones por día.Estos factores pueden influir en que las mujeres no ejerzan libremente su derecho a tomar una decisión informada sobre su salud, e incrementan la posibilidad de complicaciones quirúrgicas, denuncia Abhijit Das, de la ONG Healthwatch Uttar Pradesh.“Cuando se crea un sistema de incentivos, se fomenta una solución por encima de la otra, y se anima a tomar atajos”, afirma Das. “Y ya hemos tenido muy malas experiencias de ese tipo en el pasado”. En la década de 1970 el Gobierno de Indira Gandhi puso en práctica un programa de esterilización agresivo que incluía incentivos similares para quienes participasen. También incluía vasectomías obligatorias a los hombres con dos o más hijos. Debido a la amplia corrupción y a los abusos al sistema, muchos hombres fueron engañados o forzados a someterse a la operación, y también muchas mujeres.Según el doctor Amarjit Singh, jefe del Fondo para la Estabilización de la Población Nacional, se están haciendo progresos para que la gente utilice métodos de control de la natalidad alternativos, como dispositivos intrauterinos (DIU).El fondo también ha influido en la reciente legislación sobre el derecho a la Educación, que incluye planes innovadores para animar a las niñas a que permanezcan en la escuela, lo que no solo significa que retrasarán así su maternidad, sino que además multiplicará las posibilidades de que usen métodos anticonceptivos.La colaboración público-privada también ha ayudado a reducir el número de partos en los hogares, aumentando la oferta de instalaciones disponibles para las mujeres pobres. Sin embargo, la idea generalizada es que no se puede confiar en que las mujeres analfabetas de las zonas rurales vayan a usar métodos anticonceptivos, y que la única solución infalible es la esterilización. “En ciertos estados todavía hay una sociedad machista, y no hay certeza de que las mujeres pueden garantizar el uso del condón. El DIU es una buena alternativa, pero hasta que no consigamos aumentar su uso, nuestro foco está en la esterilización”, admite Singh.Según la última estadística nacional sobre salud familiar india, el 37 por ciento de las mujeres han sido esterilizadas, frente al uno por ciento de los hombres. Tan solo el 3 por ciento de las mujeres indias toman pastillas anticonceptivas y el 5 por ciento de los hombres usan condones.El año pasado se implantaron DIU a unas 150.000 mujeres en Bihar. Otras 150.000 se sometieron a operaciones de esterilización.“Diversas encuestas realizadas en la India indican que en la mayoría de los casos la esterilización es el principal método anticonceptivo que está usando la población”, asegura Das. En una encuesta nacional sobre salud realizada recientemente, “en torno a una cuarta parte de la gente no tenía información alguna sobre otro método alternativo a la esterilización, y en torno a un tercio de esas mismas personas no tenían información sobre la seguridad de la intervención. Así que no hay una elección informada”.Aunque los activistas presionaron al Tribunal Supremo para que en 2005 ordenase unos requisitos mínimos de seguridad y calidad en los procedimientos de esterilización, no hay un verdadero mecanismo de control que garantice el cumplimiento de las normas. Las cirugías ya no se realizan en establos de animales, pero Das dice que las infecciones y otro tipo de complicaciones siguen siendo muy habituales.