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martes, 3 de noviembre de 2009

Grupos sijs protestan por falta de respuesta judicial ante matanzas de 1984


Grupos sijs protestan
por falta de respuesta judicial
ante matanzas de 1984

Grupos de manifestantes salieron hoy a las calles, cortaron el tráfico y pararon trenes en varios municipios de la región india norteña de Punjab, donde las escuelas cerraron sus puertas, para exigir una respuesta judicial a la ola de violencia antisij desencadenada tras el asesinato de Indira Gandhi.

"No hemos tenido justicia en los últimos 25 años. Queremos que el Gobierno deje de estar sordo y escuche nuestras demandas", dijo Kanwarpal Singh, líder de uno de los grupos convocantes de la protesta, la organización sij Dal Khalsa, según la agencia IANS.

Los activistas de ese grupo bajaron hoy a las vías y forzaron la parada de varios trenes, entre ellos el Shatabdi Express que une la ciudad de Amritsar, principal lugar de culto sij en la India, con la capital del país.

Las tiendas y las gasolineras, así como algunos bancos en las ciudades de más importantes han permanecido cerradas, mientras las autoridades ordenaron el cierre de las escuelas.

Además, los servicios de transporte público también resultaron afectados.

En Amritsar, se desencadenó un choque aislado entre las fuerzas de seguridad y un grupo de 50 motociclistas que circulaban armados con espadas, uno de los atributos que llevan los hombres de religión sij.

Los agentes confiscaron las armas a los manifestantes, que fueron autorizados a continuar con la protesta.

El jefe del Gobierno regional, Parkash Singh Badal, aseguró que las autoridades garantizarían la seguridad durante la jornada.

"Garantizaremos que la ley y el orden se mantienen. El pueblo puede protestar pacíficamente", dijo Badal.

El 3 de junio de 1984, la entonces primera ministra del país Indira Gandhi ordenó tomar el Templo Dorado de Amritsar, invadido y fortificado por un grupo de independentistas de esta religión.

Al ser un día de peregrinaje, cientos de civiles murieron atrapados por el fuego cruzado, y el asalto se saldó además con la muerte de unos 400 independentistas.

En octubre de ese año, Gandhi fue asesinada por dos de sus guardaespaldas sijs, lo que desató una ola de violencia en Delhi en la que murieron 3.000 personas.