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miércoles, 15 de julio de 2009

INDIA INVITADA DE HONOR EN FRANCIA



Francia recuerda la toma de la Bastilla con la India como invitada de honor

Nicolas Sarkozy ha convertido la Fiesta nacional del 14 de julio (aniversario de la toma de la Bastilla, en 1789) en un escaparate de la industria nacional de armamentos y alfombra de gala para su clientela más cosmopolita y pudiente. Este año se consagra una “relación estratégica” entre el primer importador mundial de armas (India) y el tercer exportador mundial de armamentos (Francia).
Durante los años 80 y 90 del siglo pasado, François Mitterrand y Jacques Chirac utilizaron las celebraciones del 14 de julio como “altar” de proyección del más “real” poder absoluto personal. Por aquellos años, Francia rendía a homenaje a diversos proyectos militares europeos.
Sarkozy ha dado un giro táctico a las celebraciones y gran desfile militar en la avenida de los Campos Elíseos. Los países invitados son “aliados privilegiados” y grandes clientes de la industria militar francesa.
La “conversión” del desfile nacional del 14 de julio en “escaparate” de la industrial militar y nuclear francesa coincide con las confirmadas ambiciones de la Francia de Sarkozy en el terreno estratégico y militar internacional, con nuevos capítulos abiertos en los últimos meses.
Francia ha firmado convenios de cooperación nuclear (civil) con una gran mayoría de países árabes del Mediterráneo y Oriente Medio. Por vez primera, desde la descolonización, Francia ha inaugurado una base militar estratégica en el Golfo pérsico, indisociable de las ambiciones de su industria militar y el nuevo posicionamiento de Sarkozy en la nueva escena militar mundial, con la plena reintegración de Francia en la OTAN y una presencia más activa en Afganistán.
Las ceremonias del 14 de julio de este año han abierto otro capítulo importante. El presidente Sarkozy y el primer ministro indio, Manmohan Sigh anunciaron ayer que Francia y la India han decidido “incrementar su cooperación militar en materia de defensa”. Acuerdo que tiene muchos flecos diplomáticos, comerciales, industriales y militares.
Francia y la India han decidido «incrementar su cooperación militar en materia de defensa»
Invitada de honor, este año, la India tiene en Francia su tercer proveedor militar, tras Rusia e Israel. Por su parte, Manmohan Sigh es el primer jefe de gobierno presentado solemnemente como “invitado de honor”, en solitario, para conmemorar la Fiesta nacional francesa. Quizá no sea un azar, completamente, que el gobierno de Singh deba decidir, dentro de unos días, la posible compra de 126 aviones de combate, por un montante de unos 12.000 millones de dólares. Dassault Aviation, el gran constructor de aviones francés, aspira a conseguir ese contrato multimillonario.
Francia está negociando con la India, al mismo tiempo, los contratos de entretenimiento de otros aviones de combate, más la posible venta de helicópteros y centrales nucleares. Se trata de proyectos de primera importancia, cuyo alcance va mucho más allá de lo estrictamente comercial. En tiempos de crisis, la industria militar francesa tiene una importancia significativa, controlando en torno al 9 por ciento del mercado mundial, tras Rusia (31 por ciento) y EE.UU. (30 por ciento).
La industria militar francesa tiene una importancia significativa, controlando en torno al 9 por ciento del mercado mundial
Francia es la tercera potencia atómica mundial y la India es la quinta. Francia firmó en su día el Tratado de no proliferación de armas nucleares, como EE.UU:, Rusia, el Reino Unido y China. La India, como Pakistán, Corea del Norte e Israel, son potencias nucleares / militares que no han firmado el Tratado de no proliferación. Y Nueva Delhi encuentra en París un aliado táctico, cuando Washington y Moscú desean reducir la influencia del pequeño club de las potencias nucleares.
Junto a los soldados franceses que tradicionalmente protagonizan el desfile militar del día de Fiesta nacional, otros 400 soldados de los tres ejércitos indios desfilaron ayer por los Campos Elíseos, en traje de gala. Varias organizaciones pacifistas y antinucleares han insistido y criticado el gesto de Nicolas Sarkozy, rindiendo homenaje nacional a una gran potencia nuclear. Honores y consideración que Nueva Delhi valora a su justo precio, cuando Francia y la India contemplan con callada reserva las iniciativas de Barack Obama en materia de desarme nuclear.