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sábado, 18 de abril de 2009

REZOS POR VICENTE FERRER



"Toda la India reza por Vicente Ferrer"
El portavoz de la fundación humanitaria dice en Valencia que el misionero lucha por vivir y seguir con sus proyectos

Lancy Dodem, de la Fundación Vicente Ferrer, en Valencia.
La India en pleno reza estos días por la pronta recuperación del misionero español Vicente Ferrer, convaleciente en un hospital de Vellore, tras sufrir el 20 de marzo una embolia en Anantapur, población en la que la fundación que lleva su nombre desarrolla la acción humanitaria. "Puedo asegurar que en todos los pueblos la gente se reúne para rezar, a pesar de ser hindú o musulmán. Cada uno pide a su dios para que Vicente Ferrer vuelva pronto a casa", explicó emocionado Lancy Dodem, portavoz de la Fundación Vicente Ferrer, que inauguró ayer en El Corte Inglés de Ademuz una exposición fotográfica a beneficio de esta ONG.Lancy Dodem, cooperante y primer niño apadrinado por el misionero español -que ahora cuenta con 30 años de edad-, reconoció ayer en Valencia que la convalecencia es progresiva y lenta, "pero desde el día del incidente hasta ahora, se ha notado la recuperación física y eso nos da señales de esperanza".El alma máter de esta fundación humanitaria de la India hace ya algunos días que responde a estímulos. "Es una persona muy fuerte que está luchando para vivir y poder seguir con sus proyectos", según detalló Dodem. Como anécdota, recuerda que cuando Vicente Ferrer "recuperó la consciencia, abrió los ojos y lo primero que vio fue a su hija pequeña, Yamuna, y como ademán asomó una amplia sonrisa".Como es lógico toda la familia del misionero, desde la mujer, Anna, hasta los hijos -Moncho, Tara y Yamuna- están pendientes de su estado de salud y "agradecen el apoyo constante que reciben de España. Además, recientemente le han concedido el reconocimiento de Catalán del Año". La esposa de Vicente Ferrer tenía proyectado visitar Valencia para presentar el libro El pacto de amor, un texto que narra sus vivencias personales, junto a su esposo. Pero el accidente cerebrovascular trastocó los planes.Un sueño: erradicar la pobreza Tras más de cuarenta años de lucha contra la indigencia -demostrando que se puede poner fin a una herencia tan poco halagüeña como la pobreza- Vicente Ferrer se ha sabido ganar el cariño de los moradores de la India. "La gente lo ve como un dios. Ha conseguido cambiar el karma o destino de mucha gente que pensaba que sólo podía ser pobre y que creía que la educación no era un derecho, que sólo podía trabajar en el campo", argumentó el portavoz de la fundación. Hoy día muchos de los niños de esas familias han crecido en la escuela, han cursado carreras, "y ejercen de médicos, enfermeros o profesores y vienen a ayudar a la fundación para lograr un mejor futuro de la gente", añadió Lancy Dodem.Pero la llegada de Vicente Ferrer a la India en 1952 y, concretamente a Anantapur en 1969, no fue fácil. "Cuando llegó a Anantapur la gente lo recibió con unas pintadas en una pared que decían 'Vicente Ferrer go back', regresa a tu país. E incluso hicieron manifestaciones frente a su casa". Pero él no perdió la fe, "y ante cualquier problema sabía sonreír, ver las cosas en positivo y afrontar con fuerza el reto", añadió.Precisamente esa gran sonrisa que Lancy Dodem elogia de Vicente Ferrer, por la gran energía que consigue desarrollar, es la que nada más llegar a España -ahora hace seis años- notó a faltar en muchos españoles. "En la India no falta nunca la sonrisa. Allí cada día es lo importante, como no tienen nada, cualquier mínima cosita les alegra. Aquí, en cambio hay que elegir".Hace cuarenta años eran los miembros de la fundación Vicente Ferrer los que tenían que acercarse al personal de la India para hablarles del proyecto, "ahora la gente nos busca porque estamos haciendo una buena obra". De hecho, esta organización humanitaria ha apadrinado ya a más de 130.000 niños. "Todos tienen familia. Les ayudamos en la educación y sanidad. También conseguimos microcréditos que han beneficiado ya a 56.000 mujeres y ayudas para que los padres cultiven, con unos fondos denominados de sequía. Hemos construido embalses y plantas de biogas", añadió el portavoz de la fundación.Otros proyectos importantes son los centros para enfermos de sida, de discapacitados psíquicos, para invidentes, sordomudos, con parálisis cerebral o centros de artesanía.Esta iniciativa solidaria ya beneficia a 2,5 millones de personas de más de 2.000 pueblos, pero la fundación confía en poder seguir contando con las aportaciones españolas, ya que todavía queda mucho por hacer. "En la India hay más de 100.000 millones de habitantes y queremos llevarles un proyecto de futuro", según la fundación.