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domingo, 22 de febrero de 2009

MALTRATO DE MUJERES EN INDIA



"Si tu vecina es maltratada, ¡llama al timbre!"
Cualquier excusa es buena para llamar a la puerta de una casa en la que se está produciendo un maltrato. Ese es el lema de una campaña iniciada en la India contra la violencia doméstica, que afecta al 37% de las mujeres
¿Tu vecina está siendo golpeada por su marido? Pues un simple timbrazo a la puerta con cualquier excusa es la fórmula que propone una original campaña de publicidad para aliviar la tragedia del maltrato doméstico en la India, habitual en gran parte de los hogares. La campaña 'Bell Bajao' (llama al timbre, en hindi) ha sido preparada por la organización no gubernamental Breakthrough en colaboración con el Ministerio indio de la Mujer, y es una apuesta por la participación ciudadana en un asunto que afecta a un tercio de las mujeres indias, según los responsables. "Hay que romper con la idea de que la violencia doméstica es cosa privada. Es importante que la gente intervenga y además queremos la implicación de los hombres. Da igual la edad, la riqueza o la educación, cualquiera puede prevenir esa violencia", explicó la responsable de Breakthrough, Sunita Menon.
Reacción a los gritos Los pulcros anuncios televisivos de la campaña inciden en los gritos rotos de una mujer maltratada, hasta que alguien reacciona y acude a la casa en cuestión con cualquier excusa cotidiana -un poco de azúcar, usar el teléfono, una pelota perdida- para cortar la ira del maltratador. En los tres anuncios insertados en televisión, son hombres o niños los que acuden en socorro de la víctima y ofrecen a su verdugo una mirada o actitud de advertencia que consigue avergonzarlo. "Generalmente pensamos que es un asunto privado y que no debemos intervenir", admitió Charu Saxena, una joven de clase media de Delhi, para quien la campaña es "una forma muy sutil de hacer algo con solo llamar al timbre. Es perfecto". Una empleada del hogar que no quiso dar su nombre dijo que en su vecindario han logrado contener a un hombre que "siempre llegaba a casa borracho y pegaba mucho a su esposa". Más que la llegada de la Policía, ha sido la intervención de sus vecinos la que lo ha frenado. La organización Breakthrough, que se felicita por el éxito cosechado en pocas semanas de campaña, confía en la intervención comunitaria para frenar el maltrato conyugal, una plaga, si se piensa que el 37 por ciento de las mujeres indias está sometida a violencia doméstica, según datos oficiales. "Nuestra campaña recuerda que la violencia no es solo física, sino de muchos tipos. Como pasa en la comunidad, la respuesta debe ser comunitaria. Es que la gente pensaba hasta hace poco que el bofetón de cuando en cuando estaba bien", expuso la representante de la oenegé. Las últimas estadísticas disponibles, de 2006, revelan una realidad preocupante: un 51 por ciento de los hombres justifica el maltrato en casos de "falta de respeto a la familia" y hay quien también cita como causas el rechazo a practicar sexo o un plato de deficiente sabor. Esos porcentajes, recogidos por el Tercer Sondeo de Bienestar Familiar, son también alarmantes entre las mujeres: el 55 por ciento de ellas afirmó que la violencia era prerrogativa del marido y una de cada tres admitió haberla sufrido en sus primeros cinco años de matrimonio. "La cifra es aún mayor, pero muchas mujeres no lo dicen. La sociedad india es muy tradicional. El hecho de que tantas mujeres consideren normal la violencia ilustra las fuertes raíces de la discriminación, que dura generaciones", afirmó la directora de la oenegé de defensa de los derechos de la mujer Centro de Investigación Social, Ranjana Kumari.
Con la familia política En muchos hogares indios domina la creencia de que la autoridad masculina no puede ser cuestionada y de que el marido es superior a la mujer, unas ideas reforzadas porque la mayoría de las indias pasan a vivir con la familia política al casarse. Según los datos oficiales, el 41 por ciento de los casi 76.000 delitos contra mujeres registrados en 2007 fueron "actos de crueldad de maridos y familiares" y apenas el 21 por ciento recibieron condena judicial. "Cada vez se quejan más mujeres porque hay más concienciación social. Ahora lo que falta es que se agilice la justicia y que las políticas de protección tengan más fondos. Apenas hay policías para proteger a las víctimas", razonó Kumari. Y mientras la lenta administración se pone en marcha, decenas de millones de mujeres indias aguardan ahora que alguien llame al timbre de casa con cualquier excusa. Y tal vez no solo indias, sino también de otros puntos del planeta.