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sábado, 13 de diciembre de 2008

PAKISTAN CUMPLE DICTAMENES DE ONU


Paquistán cumple dictamen de ONU,
pero la India exige más
Nueva Delhi, En cumplimiento del dictamen del Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU), el gobierno paquistaní proscribió a la agrupación Jamaat-ud-Dawa (JuD), pero la India espera aún más de Islamabad.
Las autoridades de Paquistán también pusieron al jefe de JuD, Hafiz Muhammad Saeed, bajo arresto domiciliario en Lahore y cerró las dependencias y oficinas regionales de ese grupo en Karachi, Hyderabad, Islamabad, Rawalpindi y Azad Kashmir, según informó el telediario Geo News.
Asimismo, los bienes de JuD y sus nueve líderes fueron congelados y sus nombres colocados en la llamada lista de control para que no puedan abandonar el país.
El CSONU exigió tales sanciones a petición de Nueva Delhi.
Sin embargo, el primer ministro indio, Manmohan Singh, en comparecencia ante el Parlamento reconoció la acción de Islamabad, pero consideró que “el gobierno paquistaní necesita hacer más para lograr que las cosas tengan una lógica conclusión y convenzan al mundo de sus acciones”.
En una acalorada sesión la víspera dedicada a los ataques terroristas de Mumbai, Singh dijo que la India ha ejercido gran compostura, pero que ello no debe ser malinterpretado como una señal de debilidad.
De paso, se disculpó ante la nación por la incapacidad del gobierno en prevenir tales actos y prometió potenciar el aparato de seguridad con nuevo equipamiento y adiestramiento para evitar una recurrencia de tales actos de terror.
Por el hemiciclo también pasaron los ministros del Exterior Pranab Mukherjee y del Interior P. Chindambaram.
El canciller demandó la extradición de 40 individuos que tildó de fugitivos y el nuevo titular de asuntos internos dijo que las evidencias muestran que los atacantes contra Mumbai procedieron de Paquistán.
Sin embargo, un día después el canciller paquistaní, Mahmoud Qureshi, se quejó de que las autoridades indias, pese a sus declaraciones, no han presentado evidencia alguna todavía sobre los ataques en Mumbai pese a peticiones de Islamabad.
Mientras, a Islamabad llegó el subsecretario norteamericano de estado, John Negroponte, quien se reunió con el presidente Asif Ali Zardari y el primer ministro Yousuf Raza Gilani, para discutir básicamente sobre cooperación antiterrorismo.
Gilani le señaló que Paquistán tomó nota y comenzó a cumplir la resolución del CSONU como parte de sus obligaciones internacionales, mientras Zardari llamó a garantizar nexos bilaterales estables, amplios y duraderos para asegurar la paz y estabilidad en la región.
Paquistán está bajo fuerte presión. Por un lado, la India insiste reiteradamente en sus reclamos contra los que presuntamente están detrás de los ataques en Mumbai, y, por el otro, Washington le exige medidas más severas para detener el terrorismo y la insurgencia tribal.
Las circunstancias se les han complicado tanto a las autoridades de Islamabad, como al propio gobierno norteamericano, con la nueva táctica de los rebeldes islamistas de intensificar los ataques contra la red de suministros de sus fuerzas ocupantes de Afganistán.
En tres asaltos relámpagos esta le destruyeron en dos terminales en Peshawar unos 250 camiones y contenedores, incluidos vehículos militares, e incendiaron un inmenso almacén de abastecimientos destinados a las tropas del Pentágono y de la OTAN con un alto costo en pérdidas.
El saliente presidente George W. Bush profirió el martes acostumbradas amenazas al defender su doctrina de intervencionismo militar para erradicar –dijo- peligros potenciales a la seguridad nacional antes que maduren.
Y con ello lanzó una advertencia a Islamabad de que “haría lo que fuera necesario para proteger a las tropas norteamericanas…”
Para evitar repercusiones contraproducentes, Washington optó por minimizar los hechos, prácticamente silenciados por su prensa pese a tal magnitud, mientras se afana en buscar rutas alternativas a través de países al norte de Afganistán o también por el Mar Caspio y el Mar Negro.
Paquistán y su gobierno, mientras tanto, sienten cada vez con mayor peso la carga de su colaboración en la guerra de Estados Unidos contra el terrorismo.