Entradas más populares

viernes, 28 de noviembre de 2008

CONTINUA LA INCERTIDUMBRE


Continúa la incertidumbre luego de más de 24 horas de los atentados en la ciudad de Bombay
Policías indios recuperon el control de una calle de Bombay, tras un enfrentamiento a tiros con uno de los grupos de terroristas que tiñeron de sangre a esta importante ciudad.
Un número indeterminado de personas siguen atrapadas en el hotel Oberoi-Trident y en un centro judío, en los que se atrincheraron los terroristas que el miércoles atacaron la capital financiera india.
Tras los ataques se han producido 125 muertos (al menos 6 de ellos extranjeros) y 327 heridos.
A lo largo del día, las fuerzas de seguridad indias lograron hacerse con el control del emblemático hotel Taj Mahal, y al parecer lo consiguieron.
Según las autoridades, sobrevivía herido uno de los terroristas, que está siendo buscado dentro de las instalaciones.
Pero en el cercano Oberoi-Trident aún resiste un pequeño grupo de terroristas con rehenes en su interior, y otro en el centro de estudios judíos Nariman House.
La agencia PTI cifró en 200 las personas atrapadas en el Oberoi, algunas como rehenes de los terroristas y otras escondidas en sus habitaciones desde que comenzó el ataque.
Se informó que un comando de soldados rescató a 39 personas atrapadas dentro del Oberoi, y las "operaciones de limpieza" continuaban tras el ataque: "Unas 39 personas han sido evacuadas, algunas de ellas extranjeras (...) Nuestras fuerzas están registrando todo, buscando a otras personas que pueden aún estar dentro. Estamos chequeando cuarto por cuarto. No podemos decir con toda certeza que ya no quedan terroristas en el hotel", añadió.
Pero había dudas sobre si apresurar un ataque final sobre los terroristas por el temor de arriesgar la vida de los rehenes.
El general R.K.Huda, comandante del Ejército en el estado de Maharashtra, cuya capital es Bombay, pidió no aventurar plazos para completar el rescate y aseguró que allí han sido destinadas las mejores fuerzas disponibles.
Información todavía no es definitiva
En Nariman House, la Policía sospecha que hay siete terroristas atrincherados con rehenes, entre los cuales hay israelíes.
Particularmente se habla de un rabino y su familia. También, de que habría entre 10 y 20 israelíes no solo en el centro judío sino en los otros lugares tomados por los comandos terroristas.
Al amanecer del viernes, hora de India, se escucharon dos fuertes detonaciones dentro del centro judío, pero las autoridades se negaron a detallar la naturaleza de la operación que llevan a cabo.
En suma, al menos cuatro ciudadanos extranjeros, y hasta una decena según algunas fuentes, murieron en los ataques.
Por ahora, los gobiernos o sus empleadores solo han confirmado el deceso de un británico, un alemán, un italiano y un japonés.
Pero los desarrollos de la toma terrorista parecieron abrir paso a una disputa política que puede complicar aún más las cosas.
Pakistán advirtió a la India que no lo culpe de tener vínculos con los ataques terroristas, alegando que de hacerlo, ''destruiría toda la buena voluntad'' entre los dos vecinos.
El ministro de Defensa paquistaní hizo estas declaraciones horas después que el primer ministro Manmohan Singh dijo que los ataques fueron perpetrados por militantes procedentes del extranjero.
Singh en ningún momento mencionó a Pakistán, vecino que Nueva Delhi ha responsabilizado en ataques terroristas perpetrados en su territorio en el pasado, pero dijo que la India ''no tolerará'' ataques ''de vecinos''.
Sus declaraciones dejan entrever que la India tiene sospechas de cierta vinculación paquistaní con el plan, a lo que se sumó la captura de tres sospechosos, uno de ellos de esa nacionalidad que al parecer milita para un movimiento supestamente apoyado por la inteligencia paquistaní.
Un grave deterioro en las relaciones entre Pakistán y la India, potencias nucleares que han librado tres guerras desde que conquistaron la independencia de Gran Bretaña en 1947, complicaría en gran medida la política exterior de Estados Unidos en el sur de Asia, en momentos que trata de lograr que Islamabad se ocupe menos de su vecino del sur y se dedique más a combatir a Al Qaeda y a los milicianos talibanes en su amplia frontera con Afganistán.
Antecedentes
En el 2001, los milicianos que se oponen al control indio en la disputada región Cachemira en el Himalaya atacaron el parlamento de Nueva Delhi, llevando a los dos países al borde de la guerra un año después.
En su mensaje al país, Singh culpó a ''fuerzas extranjeras'' por los ataques: ''Los ataques, bien planeados y bien orquestados, posiblemente con vínculos externos, tenían como propósito crear una sensación de pánico, al elegir objetivos de importancia y al asesinar de manera indiscriminada a extranjeros''.
El ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán, Shah Mehmood Qureshi, quien estaba visitando la India como parte de un lerdo proceso de paz, dijo que se sentía ''horrorizado'' por los ataques.
Prometió la plena cooperación del gobierno de Pakistán en luchar contra el terrorismo en la región, según la agencia 'The Press Trust of India'.
''Debemos desarrollar una mejor comprensión'' del incidente, dijo Qureshi.
''No debemos llegar a conclusiones apresuradas'', señaló, ni obedecer ''a actos reflejos''.
Los ataques del miércoles
El pasado miércoles, un grupo autodenominado Muyahidines del Deccan se atribuyó los ataques con armas de fuego y granadas.
"Nos atacan, hay disparos en el portón", alcanzó a decir el agente de la policía A. Shetti, vía telefónica, desde el cuartel sur de Bombay, mientras sus compañeros intentaban repeler el ataque de desconocidos que en la noche del miércoles y el amanecer del jueves emprendieron una cadena sucesiva de ataques.
El Gobierno regional de Maharashtra (oeste de India), decretó el toque de queda en el centro de Bombay y ha declarado un día libre para los empleados públicos, tras los ataques.
"Hasta que no tomemos el control de esos dos lugares, no podemos pensar en nada más", aseguró el jefe del Gobierno regional, Vilasrao Deshmukh, en declaraciones recogidas por la agencia india IANS.
La universidad ha suspendido sus exámenes, las escuelas están cerradas y la bolsa de Bombay tampoco abrirá sus puertas tras los ataques.
Según la Policía, los terroristas utilizaron botes para desembarcar en la Puerta de la India, junto al mar, y desde allí atacar los hoteles Taj y Oberoi, la estación de tren Victoria Terminus y varios restaurantes y bares de la ciudad. En total fueron siete los puntos atacados.
Un cliente británico del hotel Taj explicó a la televisión india que había formado parte del grupo de una docena de secuestrados.
"Dijeron que querían a todos los que tuvieran pasaporte británico o estadounidense". La Policía, sin embargo, dijo que ya liberó a todos los rehenes secuestrados en los hoteles Oberoi y Taj.
Según los relatos, dos jóvenes vestidos de jeans y camiseta, y armados con un rifle AK-47 y otra arma automática ingresaron a la recepción del Taj Mahal y comenzaron a tomar rehenes.
Los terroristas se llevaron consigo al techo del hotel a quince personas, la mitad de ellos extranjeros, según aseguró al canal NDTV el empresario Rakesh Patel, quien escapó de los agresores, ambos de unos 20 años.
Testimonio dramàtico
"Los dos jóvenes vinieron al restaurante y nos obligaron a subir las escaleras. Llegamos a la planta 18, donde escapamos", dijo Patel.
"Fue realmente aterrador. Como el ruido de cohetes, no uno sino varios, y salimos corriendo'', dijo Janice Sequeira, una turista que se encontraba en el restaurante del hotel Taj Mahal.
Sajjad Karim dijo a la agencia noticiosa británica Press Association que quedó encerrado en el mismo hotel: "Yo estaba en el vestíbulo del hotel cuando entraron pistoleros y la gente salió corriendo"', dijo a la agencia, por teléfono, desde el sótano del hotel.
"Un atacante disparaba ráfagas junto a mí. Pude alejarme y corrí a la cocina del hotel", añadió.
Entre los afectados se encuentra una delegación de legisladores de la Unión Europea que se encontraban de visita en la urbe, así como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que salió ilesa y fue evacuada del lugar, así como la mayoría de los miembros de la Eurocámara.
Horas después del primer ataque, el jefe de policía del estado de Maharashtrael, oficial A.N. Roy, dijo que la policía seguía enfrentándose con los atacantes.
"Los terroristas han usado armas automáticas y en algunos lugares se han arrojado granadas. Los encuentros continúan y estamos tratando de superarlos (a los atacantes)", señaló.
Las reacciones del mundo no se hicieron esperar
"Estos atentados intolerables en Bombay tendrán una respuesta enérgica", dijo el primer ministro británico Gordon Brown en un comunicado en el que expresó su solidaridad con el gobierno indio.
"Se están llevando a cabo acciones de urgencia para ofrecer toda la protección posible a los ciudadanos británicos en la región", agregó.
"Condenamos firmemente los atentados terroristas que ocurrieron en Bombay", declaró el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Robert Wood.
"Transmitimos nuestro pésame a los familiares y amigos de las víctimas y a la población de Bombay", añadió Wood en una declaración por escrito.
La presidencia francesa de la Unión Europea expresó su "horror e indignación" y su condena en los términos más enérgicos. Un grupo islamista desconocido
El grupo islamista Deccan Muyaidín, supuesto autor de los ataques en Bombay, no es conocido en la India.
Lo único claro es que en algunos de los atentados reivindicados este año varios grupos han usado la palabra 'muyaidín' para mostrar que operan bajo el paraguas de 'Indian Muyaidín', y que el Gobierno acusa de estar detrás de los ataques terroristas que han sacudido al país durante los últimos años.
Las hipótesis iniciales plantean que este grupo puede tener relación con las reivindicaciones de sectores radicales musulmanes en la región india de Cachemira, que quieren unirse a la región del mismo nombre en Pakistán.