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sábado, 25 de octubre de 2008

VIOLENCIA HINDU SOBRE CRISTIANOS


La violencia contra los cristianos en Orissa repercute en el Sínodo de la Iglesia de la India del Norte
Por Anto Akkara (*)La Iglesia de la India del Norte (CNI), que actualmente pasa por los tiempos más duros de su historia debido a las persecuciones de que son víctimas muchos de sus miembros, ha demostrado su unidad durante su sínodo que se celebró en Pathankot, estado de Punjab, del 17 al 21 de octubre.Más de 400 delegados, representando a las 26 diócesis de la CNI, comenzaron la reunión con un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de la violencia contra los cristianos en el estado oriental de Orissa, donde se encuentran tres de las diócesis de la CNI.En la diócesis de Phulbani, capital del distrito de Kandhamal, donde es el centro de la violencia contra los cristianos, la mayoría de los edificios de la CNI fueron destruidos.La Iglesia de la India del Norte, que agrupa a varios grupos étnicos y lingüísticos, ejerce su ministerio en las tres cuartas partes del territorio de la India. La Iglesia fue fundada en 1970, tras la fusión de seis iglesias que reúnen a creyentes bautistas, anglicanos, metodistas, hermanos y discípulos.Los primeros oradores en el Sínodo fueron cristianos de Orissa.Las víctimas hacen oír su voz"Imploré misericordia, y me dieron un golpe con un hacha en el cuello. Me puse a gritar y me golpearon otra vez, y me dejaron en un charco de sangre casi muerto. Mi mujer me encontró y me llevó al hospital. Después de unos pocos días, el hospital se negó a continuar atendiéndome gratuitamente. Para poder sobrevivir, tuve que vender las joyas de mi mujer, y dos cabras" contó Gonda Diggal, de la aldea Barakhama, de la diócesis de Phulbani."Y todo esto, ¿por qué? Simplemente porque creo en Jesús. ¿Acaso he cometido un crimen?" preguntó Diggal.Priya Ranjan Pradhan, de Baliguda, contó a los miembros del sínodo cómo fue saqueada su casa. Él y otros cristianos fueron obligados por la fuerza a abandonar sus hogares y amenazados con tener que reconvertirse al hinduismo.El pastor Enos Das Pradhan, secretario general de la CNI, se lamentó de que en el nombre de la libertad religiosa varios estados de la India hayan aprobado leyes contra las conversiones, y añadió que, sin embargo, esas disposiciones no conciernen a la reconversión al hinduismo, so pretexto de la "reconversión es un retorno al hogar"."Dios es nuestra fuerza"El obispo Bijay Kumar Nayak de la diócesis de Phulbani, hizo un llamamiento a los cristianos de todo el mundo: "Nuestra fuerza está en Dios y en la oración. ¡Oren por nosotros!"El obispo Nayak explicó que al menos seis miembros de la CNI, de los cuales Thomas Nayak, miembro del Comité Ejecutivo de la diócesis, estaban entre los 54 cristianos asesinados por los fundamentalistas hindúes en Kandhamal.El obispo dijo, además, que Thomas Nayak tenía 46 años y dirigía un hogar de acogida de la CNI en un complejo misionero que cuenta con 300 estudiantes. Fue asesinado el 27 de agosto, por una turba de personas en la aldea de Gudrikia.El obispo dijo, además, que 20, de los 32 pastores ordenados de la CNI y cuarenta presbíteros, que trabajan en el convulsionado territorio de Kandhamal, han huido desde finales de agosto bajo la presión de fundamentalistas hindúes que hacen de ellos el blanco de sus ataques para "destruir los fundamentos de la vida cristiana"."Por el poder de Dios, la paz vencerá a la violencia", escribió el pastor Dr. Samuel Kobia, secretario general del Consejo Mundial de Iglesia (CMI), sobre "el lienzo de la paz" en el que los líderes de las iglesias y los delegados expresaron su angustia ante la constante violencia contra los cristianos que se ha desatado en Orissa y otras regiones del país.Kobia estuvo en la India entre el 16 y el 18 de octubre, invitado por la Iglesia de la India del Norte, y completando así una gira de visitas a las ocho iglesias miembros del CMI del subcontinente. Ya había efectuado una serie de visitas, en febrero de 2007, a la parte meridional del país.Diversidad y cambio En su alocución ante el sínodo de la CNI, pronunciada el viernes, Kobia declaró: "la violencia entre comunidades y la persistencia de la pobreza empañan la imagen de la India en otras partes del mundo. Esto no debe continuar. Un país que cuenta con una diversidad tan rica, con tantas personas que han recibido una educación superior y con una base económica tan sólida podría demostrar al mundo cómo se pueden promover cambios positivos.En una audiencia que le concedió el 18 de octubre el primer ministro Singh, Kobia expresó su "profunda preocupación" por los actos de violencia, y recibió garantías de que el Gobierno federal habrá de tomar medidas en favor de las víctimas.Ese mismo día, Kobia se reunió con seis obispos de la Iglesia Metodista de la India, conducidos por el obispo Tharanath Sagar, que también es presidente del Consejo Nacional de Iglesias de la India.El Sínodo de la CNI en Pathankot hizo un llamamiento "al Gobierno central y a los de los estados para que velen por que los musulmanes, cristianos, sikhs y otras comunidades religiosas minoritarias no se vean privados de sus derechos constitucionales de "practicar, predicar, y difundir sus creencias."El Sínodo eligió un nuevo moderador en la persona del obispo Purely Lyngdoh, de la diócesis de la India del Noreste.