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sábado, 25 de octubre de 2008

OBAMA "MADE IN USA"


Obama y el “made in USA”
Empezamos a tener una idea de cómo el triunfo del demócrata podría cambiar la percepción global sobre EU, redefiniendo la “marca” del país para que sea menos de Guantánamo y más de igualdad.
El otro día tuve una conversación con una amiga de Pekín y mencioné que Barack Obama estaba ganando en la contienda presidencial:
Ella: ¿Obama? ¿No es el hombre negro?
Yo: Sí, exactamente.
Ella: Pero seguramente un hombre negro no podría convertirse en presidente de EU.
Yo: Parece que ganará.
Ella: ¿Pero presidente? ¡Ése es un puesto muy importante! Creí que en EU los negros eran plomeros y obreros.
Yo: No, los negros tienen todo tipo de empleos.
Ella: ¿Y qué piensan los blancos de eso, de tener un presidente negro? ¿Están molestos? ¿Están enojados?
Yo: ¡Por supuesto que no! Si Obama gana será porque los blancos votaron por él.
[Larga pausa.]
Ella: ¿En serio? ¡Increíble! ¡Qué país tan sorprendente!
Estamos empezando a tener una idea de cómo el triunfo de Obama podría cambiar la percepción global sobre EU, redefiniendo la “marca” estadunidense para que sea menos Guantánamo y más sobre la igualdad. Este cambio ayudaría a reconstruir el capital político de EU de la misma manera en la que lo hizo el Plan Marshall o la presidencia de John F. Kennedy.
En su declaración de apoyo a Obama, el ex secretario de Estado Colin Powell señaló que “el nuevo presidente tendrá que componer la reputación que tenemos ante el resto del mundo”. Esto no es porque ansiemos admiración, sino porque la cooperación es esencial para enfrentar los desafíos del siglo XXI; no se pueden disparar misiles contra la crisis financiera mundial.
Powell añadió que la elección de Obama “no sólo electrificará al país, pienso que electrificará al mundo”. Ya se puede ver. Una encuesta de 22 países realizada por la cadena BBC encontró que los votantes en el exterior preferían a Obama más que a McCain en una relación de cuatro a uno. Casi la mitad de los encuestados dijo que la elección del afroamericano Obama “cambiaría fundamentalmente” su percepción de EU. Europa está particularmente exaltada por la posibilidad de restaurar la amistad con EU bajo una presidencia de Obama. Como dice The Economist: “A través de todo el continente, el odio a Bush ha sido reemplazado por la Obama-manía”.
Steven Kull, director del Programa sobre Actitudes Políticas Internacionales, que condujo la encuesta de la BBC, dijo que en una conferencia internacional en Malasia, muchos musulmanes expresaron sorpresa ante el ascenso de Obama porque esto distaba mucho de sus conjeturas sobre EU. No olvidemos que una de las cosas que millones de personas de todo el mundo “saben” sobre EU es que el país está controlado por un grupo de banqueros blancos y judíos que utilizan policía con mangueras para reprimir a los negros. Para ellos, el surgimiento de Obama genera una severa disonancia cognitiva.
A los europeos les gusta burlarse de la insipidez de las políticas de EU, pero también aceptan que sería difícil imaginar a una persona morena o negra dirigiendo a Francia o Alemania. En cuanto a África, el padre keniano de Obama era de la tribu Luo, una minoría que sufre una discriminación brutal tanto en Kenia como en Uganda. El mal chiste en África es que un Luo tiene más posibilidades de convertirse en presidente de EU que de Kenia.
Sin embargo, antes de que lleguemos demasiado lejos con las auto-felicitaciones, vale la pena recordar otra cosa. En el mundo occidental industrializado, lleno de graduados universitarios marinados en principios de igualitarismo, la idea de elegir a un miembro de una minoría racial para que ocupe el puesto más alto parece un avance sorprendente. Pero en Jamaica, su 95% de población negra eligió a un hombre blanco como primer ministro en 1980 y lo mantuvo en el poder durante toda esa década. De la misma manera, Mauricio ha elegido a un premier blanco de origen francés. Y no olvidemos que India es abrumadoramente hindú, pero ahora tiene a un primer ministro sikh y a un cristiano blanco como presidente de su partido gobernante, y hasta el año pasado tenía a un musulmán en el puesto ampliamente ceremonial de presidente.
El color de la piel de Obama es un mal motivo para votar en su contra o a su favor. La sustancia siempre debería ganarle al simbolismo. Sin embargo, si estas elecciones resultan como sugieren las encuestas, podríamos encontrar un camino para restaurar la influencia de EU y, así, lograr algunos de nuestros objetivos internacionales, en parte porque el mundo está llegando a la conclusión de que los estadunidenses pueden, después de todo, ver más allá de la epidermis de una persona.
Mi corazonada es que eso es correcto, y que somos tan abiertos sobre las minorías raciales como eran los jamaiquinos hace un cuarto de siglo.