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sábado, 25 de octubre de 2008

LA MODERNIDAD EN INDIA


Los nuevos ojos de India
Una tierra de contrastes, un país que se transforma. Ésa es la materia prima de una nueva generación de artistas indios que triunfa en medio mundo. Críticos, irónicos, modernos. Éstos son algunos de los abanderados del nuevo arte indio que se verá próximamente por España
La modernidad ha llegado a India. Es un cambio tan profundo como imparable, y de lo que se trata es de avanzar con la mayor armonía. Lo humano convive con lo divino; lo natural con lo sobrenatural; la ciencia con el respeto por los ciclos de la vida. En un país que siempre ha amado a sus artistas, el arte es el mejor espejo en el que contemplar esas transformaciones. Y ese arte, el más reciente de un país que se moderniza, es uno de los protagonistas de la temporada artística en España.
La Casa Encendida en Madrid ha abierto la temporada con Reflejos de la India contemporánea, un repaso a la realidad creativa del país a través de cuatro consagrados y cotizados artistas: Sheela Gowda, Amar Kanwar, N. S. Harsha y Anup Mathew Thomas. A partir del 11 de diciembre, el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) exhibirá una exposición que puede ser complementaria de la anterior: India moderna, con documentos, fotografías y pinturas. Esto se suma a la oferta de Casa Asia, en donde la exposición del fotorreportero Raghu Rai dio comienzo al Año de la India, en el que se han programado numerosas actividades. Y, como colofón, India será también el país invitado en la edición de 2009 de Arco.
Luisa Ortínez es la comisaria de la exposición de La Casa Encendida. Durante los dos últimos años ha realizado un auténtico trabajo de campo para escoger a los cuatro artistas, les ha acompañado en sus estudios mientras trabajaban y se ha pateado el paisaje que inspira cada una de las obras. El fuego, el incienso y la música ponen el sonido y el olor a unas obras que, en estos momentos, arrasan en los mercados occidentales. Las galerías europeas y norteamericanas apuestan cada vez más por estos artistas, aunque a ellos no les gusta trabajar con presión: les cuesta romper su armonía creativa.
Sheela Gowda (Bhadravati, 1957), la única mujer del grupo de artistas que presenta La Casa Encendida, puede que sea la que trabaje más a ras del suelo. Al igual que sus compañeros de exposición, los temas que le preocupan son la violencia, la religiosidad, la desigualdad, lo falso y lo real. Gowda expone en Madrid esculturas realizadas con bidones, barriles con brea o excrementos de vaca. La obra más representativa que se podrá ver en la exposición es Chimera (Quimera), un barril de alquitrán vacío donde el espectador puede contemplar su imagen difuminada como en un pozo de agua. Para otra de sus piezas, A blanket and the sky (Una manta y el cielo), ha recogido planchas de metal de las casetas que los obreros de la construcción utilizan para guardar sus herramientas. El resultado es una especie de nicho resplandeciente.
Los cuatro artistas tienen en común el uso de la fotografía como lenguaje creativo. Mezclan color con blanco y negro. Lo antiguo y lo nuevo. Lo real con lo ficticio. Gowda expone también un díptico de grandes dimensiones, que es un claro ejemplo de su forma de entender la fotografía: 2/7, Agneepath. A la izquierda se ve un grupo de hombres enfrentados a la policía durante un acto de protesta. La segunda imagen es un fotograma de la película Agneepath, en la que Amitabh Bachchan, uno de los ídolos del cine hindi, muestra su rostro herido en la ficción.
A Amar Kanwar (Delhi, 1964) le interesa remover las emociones del espectador con trabajos realizados a base de fotografía y vídeo documental. El tema central de su obra es la denuncia de los abusos sobre los más débiles y el maltrato contra las mujeres. Con una estética cargada de poesía, denuncia las injusticias que soporta India. En uno de los monitores se podrá contemplar Shrines and temples of modern India (Santuarios y templos de la India moderna), uno de sus trabajos más conocidos internacionalmente. Especialmente emocionante resulta la obra que cierra la exposición, The lightning testimonies (Los testimonios relámpago), con declaraciones de mujeres víctimas de violencia sexual en la frontera indo-paquistaní.
N. S. Harsha (Mysore, 1969) es el artista más político del grupo. Y el que más recurre al sentido del humor para contar sus historias en las enormes pinturas murales que realiza. En los 11 metros de largo que ocupa Come and give us a speech (Ven y danos un discurso), aparecen los popes de las religiones, la policía, delincuentes, una mujer de parto y un hombre bomba dispuesto a inmolarse. Y, en medio, una humareda negra. La peculiar fumata puede ser cualquier cosa: una amenaza o un anuncio de esperanza para todos ellos.
Los vapores negros son, en cambio, el personaje principal de la obra Nausea-Creators den to Supermarket Shelf (Los creadores de náusea se retiran al estante del supermercado), en la que se ve a un grupo de ejecutivos rodeados de cadáveres y basura. El dios hindú de la creación asiste impasible a toda esa destrucción.
Anup Mathew Thomas (Kochi, 1977), el cuarto de los artistas, es una peculiar mezcla de fotorreportero y artista total. Nacido en el populoso Estado de Kerala y miembro de una familia plagada de periodistas y políticos, su discurso creativo es totalmente narrativo. Su serie fotográfica de 14 obispos ortodoxos, bautizada con el nombre de Metropolitan, es una metáfora de la tolerancia en India. Un país de más de 1.095 millones de habitantes en el que conviven el hinduismo (80%), el islamismo (13%), cristianos, judíos, sijs, jainistas y parsis.
Otra de las piezas más especiales de Mathew Thomas es Light Life (Vida luminosa), una serie de fotografías en color del interior de locales disco-bar vacíos de Mumbai. En esas discotecas bailaban las mujeres contempladas por hombres hasta que un reciente decreto lo prohibió. Ellas se han visto obligadas a buscarse la vida en la prostitución o la mendicidad. El cambio de luces y focos de colores de las imágenes sólo reflejan el vacío de la pista. Es la metáfora de un mundo de contrastes. Unos contrastes de los que emerge la nueva India.