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sábado, 11 de octubre de 2008

DIALOGO ENTRE RELIGIONES


VI Congreso internacional islamo-cristiano
Cristianos y musulmanes en diálogo por la fraternidad universal “Amor y Misericordia en la Biblia y en el Corán”
SESIÓN ABIERTA
Sábado 11 de octubre
“La ciudad, lugar de fraternidad”
Centro Mariápolis – Castelgandolfo
Simultáneamente con el Sínodo de los Obispos sobre la Palabra
Un diálogo de la vida basado en el Amor y en la Misericordia centrales en la espiritualidad de la unidad “Amor y Misericordia en la Biblia y en el Corán” es el hilo conductor que, simultáneamente al Sínodo de los Obispos sobre la Palabra en curso, guiará la nueva cita, la sexta, que, del 9 al 12 de octubre, reunirá en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo a más de 200 cristianos y musulmanes (son más de los dos tercios de los participantes).
Llegan desde distintos países: Jordania, Líbano, Turquía, Argelia, Singapur, Estados Unidos, Italia y otros varios países europeos.
El encuentro se caracterizará por el diálogo de la vida, que ya se lleva a cabo en los
muchos países en los que está extendido el Movimiento de los Focolares, y que se basa en el amor y en la misericordia, puntos centrales de la espiritualidad de la unidad. Un diálogo que dio sus primeros pasos hace ya más de 40 años en el Maghreb. En el programa de los cuatro días se intercalarán numerosos testimonios con profundizaciones teológicoespirituales, inspirados en la experiencia de diálogo vivida en estos años, tanto por parte cristiana, como musulmana. Del encuentro saldrá también una aportación a la temática propuesta por los 138 sabios musulmanes en el diálogo abierto con las Iglesias cristianas: el amor de Dios y del prójimo.
En la sesión de apertura del congreso será recordada Chiara Lubich, que trabajó en primera persona a favor del diálogo entre las dos religiones, gracias a una síntesis en vídeo de algunas de sus intervenciones y los testimonios de distintas personalidades musulmanas que la han conocido.
Esa misma tarde, es muy esperada la alocución del card. Jean-Louis Tauran, Presidente del ontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.
Será dedicada atención particular a la figura del gran líder afroamericano, el recientemente desaparecido Imán W. D. Mohammed. Con la histórica invitación que hizo a Chiara Lubich para visitar la mezquita de Harlem (Nueva York) en mayo de 1997, dio comienzo un fecundo camino de fraternidad entre cristianos y musulmanes, que ha sido particularmente importante después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
SESIÓN ABIERTA: “La ciudad, lugar de fraternidad” – El sábado 11 de octubre, por la tarde, el congreso abre sus puertas al público para compartir la experiencia de diálogo madurada durante estas décadas. Desde las 16 a las 18 horas, se sucederá la presentación de iniciativas y de testimonios de cristianos y musulmanes juntos, a nivel político, educativo y social, llevadas a cabo en ciudades de Italia, en Estados Unidos, Maghreb, Líbano y Macedonia. Entre otros intervendrán: el ministro de las Reformas Administrativas de Líbano, Sr. Ibrahim Shamseddine, Marco Fatuzzo, ex –alcalde de Siracusa (Italia), el magistrado David Shaheed, de Indianápolis (Estados Unidos), la socióloga brasileña Vera Araujo.
El diálogo islamo-cristiano del Movimiento de los Focolares - Es una experiencia iniciada hace 40 años en el Maghreb, donde los focolarinos se pusieron por primera vez en contacto con la fe y la cultura musulmana. Desde el principio se quedaron impresionados por las afinidades entre las dos religiones monoteístas: la fe en el único Dios Clemente y Misericordioso, la entrega total a la voluntad de Dios, la alta consideración por Jesús y por María su madre. Algunos millares de amigos musulmanes en muchos países del mundo mantienen un estrecho contacto con los Focolares. Entre ellos hay numerosos imam. A partir de 1992 iniciaron los Congresos internacionales islamo-cristianos
para favorecer el conocimiento recíproco y la profundización del carisma de la unidad.
El efecto del diálogo no es, de hecho, el sincretismo, sino el redescubrimiento de las propias raíces religiosas y de aquello que nos une. Se refuerza el compromiso común de ser constructores de unidad y de paz, sobre todo donde la violencia y la intolerancia racial y religiosa tratan de excavar un abismo entre las miembros de la sociedad.
El Movimiento está comprometido en promover el diálogo entre las religiones, para que el pluralismo religioso de la humanidad sea no causa de divisiones y de guerras, sino que contribuya a recomponer en fraternidad la unidad de la familia humana.
Partiendo de la espiritualidad, el diálogo se muestra especialmente fecundo. Una convicción reforzada en estas décadas es que los seguidores de otras religiones esperan de los cristianos sobre todo un testimonio concreto del amor nacido del Evangelio.