Entradas más populares

sábado, 27 de septiembre de 2008

REDADA POLICIAL: MUEREN 3 MILITANTES


Tres militantes mueren en redada policial en Pakistán
KARACHI - Tres militantes islamistas que estaban planeando un ataque en la ciudad más grande de Pakistán, Karachi, se inmolaron el viernes cuando la policía realizó una redada a su escondite, causando la muerte a un rehén que habían mantenido prisionero por varios meses, dijo la policía.
En un incidente separado, una supuesta bomba explotó en una vía férrea provocando que un tren se descarrilara en la provincia de Punjab, causando la muerte a seis personas incluyendo a una mujer y tres niños.
La redada en Karachi fue realizada luego de que un sospechoso previamente arrestado entregara la información, dijo el jefe de la policía de la ciudad Waseem Ahmed.
"La policía hizo una redada a la casa y había intercambiado fuego con los militantes ahí. Cuando los militantes se quedaron sin municiones, se inmolaron. La casa colapsó", dijo Ahmed a Televisión Geo.
"Estaban planeando un ataque terrorista en Karachi", agregó.
Un funcionario de la policía dijo que los cuerpos de los militantes y el rehén, quien era dueño de una compañía de transportes y suministraba bienes a las fuerzas occidentales en Afganistán desde el puerto de Karachi, fueron encontrados en las ruinas de la casa en un vecindario pobre.
La policía dijo que se creía que los militantes eran miembros de Lashkar-e-Jhangvi, un grupo militante declarado ilegal, el cual tiene vínculos con Al Qaeda y los talibanes.
Un funcionario de la brigada de desactivación de bombas dijo que cerca de 10 kilogramos de explosivos y dos chaquetas hechas con bolsas para explosivos, que son usadas por atacantes suicidas, fueron recuperados de los escombros.
Pakistán está combatiendo a militantes islamistas en el noroeste, y éstos han respondido con ataques suicidas alrededor del país, incluyendo uno al hotel Marriott en la capital, Islamabad, el sábado pasado La mayoría de las compañías extranjeras operando en Pakistán tienen base en el centro comercial de Karachi.
La ciudad sureña tuvo por largo tiempo una reputación de ser escenario de sangrientas disputas sectarias y violencia militante pero ha experimentado una relativa paz durante este año.