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miércoles, 6 de agosto de 2008

HIJOS DE INMIGRANTES NO HACEN EJERCICIO


Estudio: Hijos de inmigrantes hacen menos ejercicio
Muchos hijos de inmigrantes se involucran menos en ejercicios vigorosos que los niños nacidos en Estados Unidos, según sugiere el estudio más amplio que se ha hecho sobre el tema.
Existen bastantes pruebas preliminares que demuestran que los niños estadounidenses son bastante inactivos. El nuevo estudio realizado a cerca de 70.000 niños simplemente descubrió que hay niveles de actividad aún menores entre los niños inmigrantes.
Aproximadamente el 18% de los niños nacidos en el extranjero de padres inmigrantes no realizan ejercicio vigoroso ningún día de la semana y el 56% no participa en ningún deporte.
Debido a que la obesidad ha alcanzado niveles de epidemia y que los inmigrantes representan aproximadamente el 13% de la población total de Estados Unidos, los autores señalaron que es importante saber si existen diferencias étnicas en las conductas relativas a la actividad física y el sedentarismo.
El estudio fue encabezado por el doctor Gopal Singh, un investigador de la Oficina para la Salud Materna e Infantil, que depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos.
Los investigadores explicaron esos resultados: las familias de inmigrantes que participaron en el estudio eran en general más pobres que los no inmigrantes y vivían en barrios menos seguros. Eso significa que probablemente tenían menos tiempo para ejercitarse y para los deportes, y menos acceso a los lugares donde pueden participar en esas actividades físicas.
Además, muchos padres de inmigrantes le dan un mayor énfasis a la lectura, clases de idioma, los estudios y a otras actividades que no incluyen actividad física.
Sin embargo, lo que resulta interesante es que investigaciones preliminares descubrieron que los inmigrantes tienden a ser menos obesos y a tener menor sobrepeso que los niños nacidos y educados en Estados Unidos. Esa diferencia tiende a desvanecerse ante una mayor exposición a la cultura estadounidense, que incluye alimentos chatarra y largos períodos de ver la televisión.
El nuevo estudio también descubrió que los hijos de los inmigrantes generalmente veían la televisión menos tiempo que los niños nacidos en Estados Unidos, aunque no tomó en cuenta sus niveles de obesidad.
Singh, por su parte, dijo que los resultados entre los hispanos eran particularmente sorprendentes: casi el 23% de los niños de familias en las que ambos padres nacieron en países hispanohablantes no tuvieron actividad física vigorosa. Asimismo, dos de cada tres no participó en deportes organizados.
Además, entre los hispanos, los niños nacidos en Estados Unidos de padres inmigrantes fueron incluso menos activos a los chicos cuyos padres nacieron en territorio de este país. En contraste, entre los negros y asiáticos, los niños nacidos en el país de padres estadounidenses fueron menos activos que los hijos de por lo menos un padre extranjero.
"Muchas de nuestras normas en Estados Unidos no son saludables. ¿Por qué no podemos enseñarles nuestros buenos hábitos y no los malos?", afirmó la doctora Sarah Armstrong, una experta en obesidad infantil de la Universidad de Duke.
El estudio fue publicado el lunes en la revista "Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine", y se basó en entrevistas telefónicas realizadas entre el 2003 y 2004 con padres de niños de edades entre seis y 17 años, entre ellos de inmigrantes blancos, negros, hispanos y asiáticos.