Entradas más populares

miércoles, 18 de junio de 2008

PERIODISTA INDIO DIFAMA AL DALAI LAMA


Periodista veterano de la India escribe un artículo revelando la verdadera catadura y posición de la camarilla de Dalai para dividir a China
Narasimham Ram, redactor en jefe del rotativo The Hindu, uno de los medios principales de la India, publicó días atrás en la revista "Frente" un artículo en que sostiene que las informaciones de los medios occidentales sobre el caso de violencia del 14 de marzo en Tibet desvían seriamente de la realidad. Señaló que Dalai Lama es un politicastro por los cuatro costados y un personaje político de separatismo. El artículo sostiene que las informaciones occidentales sobre el caso del 14 de marzo se caracterizan por la carencia de confirmación, lo que contribuye a la difusión de noticias falsas de la camarilla de Dalai y de los partidarios de la "independencia tibetana". Bajo el título de informaciones "responsables", estos medios occidentales publicaron informaciones falsas y extremadamente exageradas so pretexto de "carencia de posibilidades de cubrir los sucesos en el terreno". Esto es una práctica de conseguir fines políticos por medios de información, y no concuerda por completo con el principio de informaciones objetivas y justas, y viola las normas de la práctica y la ética periodísticas. El artículo señala que unos rotativos, páginas web, agencias de noticias y televisiones de Occidente hacían uso de esta estragtegia y bajo la bandera de "derecho humano" y "libertad" para embellecer la violencia tibetana. La realidad es que el caso de violencia del 14 de marzo de 2008 en Lhasa condujo a la muerte de 18 civiles inocentes y un policía y lesiones a 382 personas incluidas 241 policías. Los provocadores de la violencia eran los fanáticos despiadados. El artículo señala que después de reunir progresivamente testimonios sobre la verdad de la violencia, la gente comienza a comprender que un gobierno legítmo de cualquier país no puede "aceptar semejantes actos bárbaros y el derrumbe del orden público". El artículo señala que la denuncia del Dalai sobre la "extinción de la cultura tibetana" por parte de China no concuerda en absoluto con la realidad. En la zona tibetana, hay más de 1700 monasterios y lugares de servicios del budismo tibetno para los 4600 monjes y monjas, 4 mezquitas para los 3000 islámicos, y una iglesia para los 700 cristianos. Están a la vista de todos la protección que concede el Gobierno chino al Palacio Potala y otros patrimonios de gran valor. La lengua tibetana está en vía de desarrollo. La medicina tibetana está adquiriendo su progreso y cuenta con la aprobación internacional. "Se puede ver que la cultura tradicional de Tíbet está llena de vitalidad en la vida cotidiana de la población local." El artículo señala que para hacer una apreciación justa, objetiva y equilibrada, está bien claro que muchos países, incluidos países desarrollados, han realizado un trabajo para sus minorías "muy inferior" a lo que ha realizado el Gobierno chino para la población tibetana. El artículo dice que Dalai Lama, su fuerza remanente y sus partidarios extranjeros hacen alarde principalmente del "carácter democrático" del "Gobierno tibetano en exilio". Sin embargo, este alarde tiene una gran dosis de ironía cuando lo hace Dalai Lama, señor esclavista de una sociedad feudal. El artículo señala que en realidad el XIV Lalai Lama es un politicastro por los cuatro costados, que pretende separar de China a la "Gran Zona del Tibet", y un personaje político que confabula con fuerzas extranjeras en contra del comunismo. Todo lo que hace lo ha demostrado plenamente. El artículo señala que en las múltiples declaraciones importantes que ha emitido, Dalai Lama ha reiterado que en la historia Tíbet es un "país independiente", un "país tapón" en lo estratégico en el centro de Asia que puede asegurar la estabilidad regional." Y proclama que nunca ha entregado "la soberanía" a China. El artículo señala que la demanda avanzada por Dalai Lama para establecer la "Gran Zona Tibetana" es en realidad la reanimación del intento de Gran Bretaña para dividir a China. A comienzos del siglo XX, Gran Bretaña planteó el establecimiento de la "Zona Externa del Tíbet" y la "Zona Interna del Tíbet" con la intencion de debilitar la soberanía china. Esta demanda de Dalai Lama para "autonomía" va en contra de la Constitución china". La aceptación de la tesis de la "Gran Zona del Tíbet" significa la separación de las provincias de Qinghai, Gansu, Sichuan y Yunnan, conflictos étnicos, y gran daño para el desarrollo y el derecho humano de China. (Pueblo en línea)