Entradas más populares

martes, 10 de junio de 2008

HISTORIAS DE MUJERES


Historias de mujeres, mujeres con historia Rajasthan: Saroj o la tenacidad
“Si pienso que puedo hacerlo… es que puedo”
Saroj Kanwar tienen 37 años y una vida de privaciones a sus espaldas. Nació Rajput, pero su pertenencia a una casta alta y con gran prestigio social no le supuso ningún privilegio. Los Rajput provienen de antiguos guerreros; son un grupo muy reconocido en el estado indio de Rajastán, pero este reconocimiento no significa prosperidad económica. Y menos aún para las mujeres.
Nacer miembro de la casta Rajput y ser mujer significa carecer de muchos derechos. Significa sometimiento al marido y a los hombres de la familia; y significa, también, no poder trabajar fuera de casa ni tomar decisiones.
Saroj fue casada a los 20 años. Su padre, engañado, la entregó en matrimonio a un hombre que decía pertenecer a una familia próspera. Pero nada más lejos de la realidad. Su marido, además de pobre, llevaba una vida paralela con otra mujer. Abandonada años después, Saroj tuvo que volver al hogar paterno humillada y con dos hijos a su cargo.
Esta mujer Rajput, decidió no rendirse. Retornó con sus hijos al domicilio de la familia de su marido en Magra y allí sobrevivió a duras penas, dedicándose a la costura.
Quiso la fortuna que Saroj se uniera al programa AWARE de RMKM (Rajasthan Mahila Kalyan Mandal), cuyo objetivo es mejorar el estatus socioeconómico de la mujer en el distrito de Ajmer -al que pertenece Magra-, mediante la creación de una red de negocio basada en las artes manuales, que además contribuye a aumentar el nivel de capacitación profesional y de concienciación social de estas mujeres.
Tras unos meses, sus habilidades como bordadora le permitieron hacerse cargo de su propio grupo de costureras y ahora, esta mujer, valiente y decidida, es capaz de mantener sin problemas a su familia, además de ser un modelo a seguir por otras muchas mujeres de su comunidad. Y lo que es más, Saroj cuenta ahora con un reconocimiento social, incluso por parte los hombres, impensable hace tan sólo unos años.
No hay un solo día en que Saroj no trabaje por poner en práctica la máxima que mueve su vida: “Si pienso que puedo hacerlo… es que puedo”.
Esta mujer forma parte de uno de los 26 proyectos por importe de 1.270.373,75 euros, que Manos Unidas ha apoyado en Rajasthan en la última década. De ellos, 12 proyectos, por valor de 486.863 euros, se han destinado específicamente a la promoción de la mujer. Son generalmente proyectos en los que las mujeres se juntan independientemente de su casta, lo que supone avance increíble en una sociedad tradicional como la rajasthaní, donde impera una rígida división social. Así, los beneficios no son sólo económicos, sino que se crean lazos de apoyo y solidaridad entre las mujeres.
La mujer en Rajasthan
Rajasthan es uno de los estados más turísticos de India. Sus enormes bellezas naturales y su historia han sido artífices de que en los últimos años esta región haya experimentado un auge económico y social sin precedentes. Además del turismo, los ingresos de este estado provienen sobre todo de la agricultura (es el mayor productor de lana de India), de la ganadería y de la minería; aunque también empiezan a florecer algunas industrias, sobre todo alimentarias, químicas y textiles.
A pesar de ello, la pobreza sigue siendo una de las condiciones imperantes de Rajasthán. Se manifiesta en las grandes ciudades y se genera en las áreas rurales, donde la falta de inversión hace que los hombres se desplacen a las ciudades en busca de empleo, dejando a las mujeres a cargo de los campos, los hijos y los ancianos.
La mujer en India
En las últimas décadas, la esperanza de vida de la población de India ha aumentado considerablemente. Si en los primeros sesenta raramente se superaba los 40 años, ahora, la media se sitúa en 65 años. Y continúa aumentando. El desarrollo social y económico ha sido considerable, sobre todo en lo relativo a la esperanza de vida, mortalidad infantil y escolarización. Sin embargo, las mejoras en los asuntos concernientes a la mujer han quedado totalmente relegadas entre tantos avances.
La tasa de mortalidad materna (problemas durante el embarazo y complicaciones en el parto) se sitúa en cerca de 500 mujeres por cada 100.000 nacidos vivos (Anualmente fallecen unas 125.000 mujeres por esta cusa). La mayoría de estas muertes se producen por hemorragias, problemas de tensión, anemia, infecciones post-parto y la práctica de abortos en condiciones no seguras.
El Programa de Salud Maternal (Maternal Health Programme) puesto en marcha por el Gobierno de India para todo el territorio nacional, tiene como objetivo reducir la tasa de mortalidad materna a menos de 100 para el año 2010, a través, principalmente, de cuidados obstétricos esenciales como el registro temprano de los embarazos, la realización de tres chequeos prenatales y la detección precoz de posibles problemas.
Mucho por andar
A pesar de las leyes de India garantizan la igualdad entre hombres y mujer, esto no es más que una quimera para la mayoría de las féminas del país. Las mujeres son tratadas como ciudadanos de segunda clase y viven marginadas y discriminadas tanto en la sociedad como en sus propias familias.

En Rajasthan son varias las circunstancias que impiden que hombre y mujeres gocen de las mismas oportunidades. Entre ellas destacan:
· Matrimonio temprano: Numerosas niñas son entregadas en matrimonio por sus familias incluso antes de la pubertad. La mayoría terminan trabajando en casa de su familia política en régimen de semiesclavitud. Muchas de ellas son víctimas de violencia intramatrimonial y viven situaciones de aislamiento y marginación· Dote: A pesar de que el pago de la dote se prohibió en India en 1991, ésta práctica sigue siendo común en muchos estados, sobre todo en Rajasthan. Paradójicamente la costumbre se da más entre las clases sociales con mayor nivel de educaciónPreferencia por el varón: El niño es considerado como pilar y sostén de la familia y como tales cuentan con todo tipo de privilegios frente a las niñas· Carencias nutricionales: Generalmente, las niñas y las mujeres reciben menos comida que los hombres y deben esperar para comer a que éstos hayan terminado su turno. Naata Parta: Matrimonio concertado para las viudas, que acaban formado parte del sector más oprimido de la sociedad
Más información
Departamento de Medios
Manos Unidas
Teléfono: 91 308 20 20
Correo electrónico:
prensa@manosunidas.org
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
http://www.manosunidas.org/