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domingo, 18 de mayo de 2008

PROBLEMA DE "FRONTERAS"


Soldados paquistaníes e indios, cara a cara en la frontera de Wagah
Soldados paquistaníes e indios se miran a la cara e incluso se dan la mano en Wagah, el único puesto fronterizo de carretera entre los dos países, donde cada día escenifican su animadversión mutua en la ya tradicional bajada de banderas.'Es una ceremonia que se hace todos los días desde 1959, salvo durante las guerras de 1965 y 1971', explicó el comandante Aamer del ejército paquistaní a un grupo de periodistas españoles que realizan una visita a Pakistán.Cada vez son más los curiosos y turistas que se acercan al atardecer a ver lo que se ha convertido en todo un espectáculo en las inmediaciones de lo que el comandante denominó la 'zona cero'.En ese lugar se encuentra la línea blanca que señaliza la frontera internacional y la alambrada que marca el territorio y separa a los soldados indios de los paquistaníes.Unos metros más allá, del lado indio, puede verse una valla mucho mayor que, según el comandante, está electrificada y se extiende por unos 2.400 kilómetros de la frontera común.Lo curioso de esa valla es que 'el parlamento indio no aprobó el presupuesto para construirla y fue (el ex dictador iraquí) Sadam Husein quien la pagó' a modo de regalo, relató el militar.Los visitantes pueden verla desde los anfiteatros construidos a cada lado de las verjas del puesto fronterizo, decoradas con las banderas india y paquistaní, que los soldados de los dos bandos abren a la hora de bajar sus banderas, siempre coincidiendo con la puesta de sol.Como una hora antes del inicio de la función, comienzan a llegar los respectivos públicos y a tomar posiciones desde las que luego corearán sus consignas nacionalistas y animarán a sus militares como si de una competición deportiva se tratara.De hecho, hay animadores que ondean las respectivas banderas y se encargan de jalear a la audiencia, ayudados por altavoces y acompañados por música a gran volumen que, en el caso paquistaní, 'es música nacional, sobre el país'.A medida que los uniformados, vestidos de gala para la ocasión, se acercan a la verja, los seguidores de los dos países les acompañan con gritos de 'Pakistán, Pakistán' o 'Hindustán, Hindustán', y con todo tipo de consignas patrióticas, como 'larga vida a Pakistán' o 'no hay más dios que Alá'.Llegado el momento de la bajada de banderas, un acto que realizan de forma sincronizada para evitar suspicacias, un oficial indio y otro paquistaní llegan a darse la mano pero lo hacen mirándose con caras de clara animadversión que, en algunos casos, se han visto acompañadas de malas palabras.Parece como si quisieran asustarse o demostrar a ver quién es el que está más enfadado.Cada uno recoge su bandera y las dos verjas se cierran inmediatamente, mientras los espectadores se agolpan ante ellas para fotografiar el momento y observar a sus contrincantes antes de disolverse poco a poco.Es el punto y final al acto más concurrido y animado de este puesto fronterizo, situado entre las ciudades de Lahore, en Pakistán, y Amritsar, en India.Antiguamente Wagah en sí mismo era un pueblo que se dividió en 1947 como consecuencia de la partición de India en los actuales países de India y Pakistán, tras su independencia de Gran Bretaña.Ahora se abre durante el día para el paso de personas con visado y, desde el año pasado, también para el intercambio de algunas mercancías.Hasta ese momento, los únicos vehículos a los que se permitía cruzar la frontera de Attari-Wagah eran los llamados 'Autobuses de la Amistad', dedicados al transporte de pasajeros entre Nueva Delhi y Lahore, a unos 25 kilómetros de Wagah.