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viernes, 2 de mayo de 2008

INDIA QUIERE SER BLANCA


India quiere tener la piel más blanca
La mayoría de indias - y cada vez más indios-utilizan cremas para blanquearse el rostro, ya que consideran que ello mejora sus oportunidades matrimoniales y de ascenso social. Sin embargo, el país, de natural oscuro, empieza a tomar conciencia del autoodio implícito en dicha identificación de la belleza con la palidez. No hace mucho, un par de espots de lociones blanqueadoras fueron retirados por su racismo subliminal. Y estos días, en un veredicto inédito, el tribunal supremo ha confirmado la condena a dos años de prisión a un tal Saíd Faruq, como inductor del suicidio de su joven esposa, Fátima, a la que insultaba por el color de su piel. La sentencia equipara a "tortura mental severa, peor que la física", las constantes recriminaciones a su cónyuge, a la que llamaba "negra". Algo que llevó a Fátima, a los dos meses de contraer matrimonio, a prenderse fuego con queroseno, según declaró en el hospital poco antes de fallecer.
Cabe decir que los anuncios matrimoniales indios - además de anunciar la profesión, los ingresos, el peso, la altura, la religión y la casta-especifican la tonalidad de piel del interesado y aquella deseada en su pareja. Si se tomara al pie de la letra, resultaría que en India solo vive gente de tez muy clara, clara o, como máximo, trigueña, algo a todas luces falso. Fuera de las pantallas, claro, puesto que el país que da la cara en la televisión es mucho más blanco que el país real, aunque esto también ocurra en lugares como México. Por eso no ha pasado desapercibido el éxito en Bollywood de la actriz Bipashu Basu, llamada la estrella oscura, a pesar de tener la piel no menos clara que la media nacional. Sin salir de Bollywood, la superestrella Shah Rukh Khan, ha prestado su rostro para anunciar "Fair and Handsome", de Unilever, una crema específicamente destinada a hombres, que desde hace un par de años les evita a estos la humillación de sustraérsela a sus hermanas o esposas. Como en otros anuncios similares, un joven con la piel aclarada consigue la novia y el trabajo que antes le estaban vedados. No deja de ser paradójico que sesenta años después de sacudirse el yugo colonial, los indios se dejen cifras astronómicas en cremas blanqueadoras de todos los grandes laboratorios occidentales presentes en India. Aunque las firmas indias cuentan ya con réplicas más económicas, en un negocio que podría superar los 100 millones de euros. Y es que a las indias, desde niñas, se les recomienda que eviten el sol si quieren encontrar marido. Posteriormente, gastan en protector solar y crema blanqueadora lo que las europeas destinan a bronceador. Eso sí, sin teñirse de rubio. Cabe añadir que el consumo de ungüentos para empalidecer es proporcionalmente mayor en el sur del país, de predominio dravídico y con menor mezcla aria. Desde hace una década, algunos de estos indios, generalmente más oscuros - de Bangalore, Hyderabad o Madrás- se han convertido en la encarnación india del éxito gracias al boom de las telecomunicaciones y la informática. Tal vez con ello también cambie el prejuicio sobre la pigmentación cutánea. Aunque en verdad este no sea exclusivo de India. Se da también en el resto de Asia, desde Japón hasta Malasia, y existía entre los europeos de siglos atrás, cuando la tez morena delataba el trabajo campesino. La cultura india, además, juzga el color de piel desde sus albores. Los miles de castas en que se divide la jerárquica sociedad hindú pueden englobarse, finalmente, en cuatro "varnas" (colores en sánscrito, de ahí barniz), originariamente relacionadas con el color de la piel. A saber, de mayor a menor palidez, los bramanes, los guerreros, los artesanos-comerciantes y los campesinos. En la oscuridad del escalón más bajo estarían los parias, los sin casta. El sistema fue importado hace unos tres mil quinientos años con las invasiones arias o indo-europeas (indo-germánicas en el vocabulario de los nazis), que cruzaron el Indo y se fueron asentando. Por eso en India, cuanto más al norte y más al oeste, más clara es en general la piel. Las posteriores invasiones del subcontinente, a cargo de musulmanes (persas, afganos, turcomanos o árabes) -los que construyeron el Taj Mahal-y europeos, terminaron de identificar a la clase dominante con individuos de piel más clara.