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sábado, 23 de febrero de 2008

POR SI LLEGA INMIGRACION....

Una lección por si llega Inmigración

Lake Forest -- Jornaleros que llevan años solicitando trabajo sobre la vía Jeronimo, entre las avenidas Orange y Cherry, frente a un U-Haul, sienten que su relación con las autoridades continúa generando fricción y, peor aún, rozando la línea entre lo permitido y lo ilegal.Por este motivo, esta semana, más de treinta trabajadores inmigrantes que llegan cada madrugada a esta cuadra para buscar trabajo recibieron un entrenamiento básico que les enseñó cómo comportarse en la calle, cómo defenderse si la policía violara sus derechos y qué hacer en caso llegaran a ser arrestados por agentes de Inmigración. En coordinación con la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), el encargado de dar la charla fue Héctor Villagra, director de la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU) del condado de Orange. Según explicó, se vio la necesidad de advertir a los jornaleros pues, de acuerdo con varias denuncias, la policía local continúa acosándolos pese a que existe una demanda civil contra la Ciudad.Lake Forest, una ciudad de 17 millas cuadradas ubicada al sur del condado de Orange, cuenta con 76 mil residentes, donde el 16.8% son hispanos. En 1991 fue declarada ciudad y fue dos años más tarde cuando sus autoridades electas, a través del Concejo Municipal, aprobaron una ordenanza que prohibía solicitar trabajo en la acera. Esto fue dirigido expresamente a los jornaleros.En marzo del 2007, ACLU entabló una demanda contra dicha ordenanza alegando que ésta violaba la Primera Enmienda. La demanda incluyó un pedido para que la policía dejara de hostigar a los trabajadores. Un mes más tarde, la ordenanza fue anulada.“El problema es que la policía continúa acosando a los trabajadores”, explicó Villagra a HOY. “Por ese motivo mantenemos la demanda y continuamos recogiendo evidencia para presentar un caso más fuerte si nos vamos a juicio”, añadió.César Cardona es un guatemalteco de 38 años de edad que ha pasado los últimos 6 años comiendo del trabajo que encuentra sobre la vía Jerónimo. Cuenta que la policía no sólo está multándolos por caminar por la acera del pequeño centro comercial que hay en la esquina donde solicitan trabajo, sino que además se está multando a los potenciales empleadores valiéndose de cualquier excusa.“Nos han bajado del mismo auto del patrón, les dicen que es ilegal contratarnos. También hemos visto que les ponen 'ticket' por tonterías, como no poner el direccional antes de voltear o por detenerse dos segundos sobre la calle. Sólo son excusas para ahuyentarlos y eso nos afecta bastante”, comentó Cardona.A fines del año pasado hubo una redada de Inmigración en esta misma esquina y hace poco agentes también de Inmigración se presentaron tres veces en una misma semana, según los jornaleros. En dicha área llegan diariamente unos 50 jornaleros -antes llegaban más pero se fueron yendo por miedo. Muchos de ellos desconocen sus derechos. Durante la charla les entregaron una tarjeta amarilla escrita en inglés y español para presentar a las autoridades migratorias en caso fueran detenidos. También recibieron volantes para que los entreguen a quienes solicitan sus servicios. Estos dicen: “Atención empleadores: Contratar a jornaleros no es ilegal”.HOY contactó a la Oficina de Servicios Policiales de Lake Forest en busca de un comentario, pero al cierre de esta edición nadie devolvió las llamadas.De acuerdo con los jornaleros, muchas veces son los mismos dueños de los locales del centro comercial los que llaman a la policía. Uno de estos comerciantes es Tirath Singh, un inmigrante de la India que lleva cinco años administrando su licorería en la misma esquina donde los jornaleros buscan trabajo.Singh reconoce haber llamado a la policía pues, según dijo, los trabajadores violan constantemente la orden de no invadir propiedad privada. También reconoce que la mayoría de estos hombres sólo quiere llevar un pan a su familia.“Sé que la mayoría viene para trabajar, incluso muchos consumen acá, pero me molesta que algunos sólo creen problemas. Hacen comentarios a las mujeres, espantan clientes y lo peor, compran alcohol para menores. Eso me perjudica porque podría perder mi licencia y ser multado”, comentó Singh.Villagra reconoció este problema, pero señaló que el 1% de los hombres que piden trabajo en la acera tienen un mal comportamiento.“Por eso se hacen estos entrenamientos. Les decimos que no les conviene etiquetarse como indeseables. Incluso muchos comentaron estar de acuerdo con que la policía arreste a quienes violan la ley, el problema es que la policía los sigue viendo a todos como indeseables”, concluyó Villagra.