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martes, 5 de febrero de 2008

CADENA PERPETUA PARA SECUESTRADORES

Dictan cadena perpetua contra autores de extenso secuestro aéreo en India
El secuestro fue obra de varios encapuchados paquistaníes que en 1999 pidieron al piloto el desvío del vuelo hacia la ciudad de Lahore, pero Pakistán se negó a permitir la entrada del avión y este tuvo que aterrizar en la ciudad fronteriza india de Amritsar. Un tribunal indio condenó a cadena perpetua este martes a tres implicados en el secuestro más largo de la historia de la aviación del sur de Asia, que afectó al avión del vuelo Indian Airlines IC-814 entre Katmandú y Nueva Delhi la víspera de Navidad de 1999. Los tres condenados son Abdul Latif, Dilip Kumar y Yusuf Nepali, quienes participaron en la operación de secuestro, que terminó en la ciudad afgana de Kandahar, entonces bajo control de los talibanes, tras un acuerdo para la liberación de tres presos en la India. En virtud de la ley anti-secuestros, el tribunal, que celebró la sesión en el interior de la prisión de Patiala (noroeste de la India), consideró que los condenados ayudaron a los secuestradores proporcionándoles pasaportes, billetes de avión y estancia, armas y municiones, según las agencias indias PTI e IANS. El secuestro fue obra de varios encapuchados paquistaníes que pidieron al piloto el desvío del vuelo hacia la ciudad de Lahore, pero Pakistán se negó a permitir la entrada del avión en su territorio y este tuvo que aterrizar en la ciudad fronteriza india de Amritsar. Allí, para sonrojo del Gobierno indio, los comandos especiales no pudieron llegar al aeropuerto debido a un atasco de tráfico y el avión despegó casi sin combustible después de que los secuestradores ejecutaran a un pasajero. Tras permitir Pakistán un aterrizaje en Lahore para repostar, los terroristas ordenaron el despegue hacia Dubai, donde liberaron a 25 pasajeros, y luego pusieron rumbo a una Kandahar dominada entonces por los talibanes, afines al propio ideario de los secuestradores. El régimen talibán alegó no disponer de fuerzas especiales para asaltar el avión y se negó a permitir un asalto por parte de comandos extranjeros, así que se limitó a rodear el aparato con carros de combate para evitar cualquier posible intento de liberación por parte de los servicios secretos indios. Tras días de negociaciones con el Gobierno indio y de amenazar con volar el avión, los secuestradores se avinieron a dejar marchar a los rehenes a cambio de la puesta en libertad de tres terroristas encarcelados en la India. El 31 de diciembre de 1999, los rehenes volaron a la India en un vuelo especial, mientras que los secuestradores montaron en un vehículo y su rastro se perdió en Afganistán. Los servicios de la investigación señalaron a 10 personas como responsables del secuestro, de los que siete continúan en paradero desconocido.