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sábado, 12 de enero de 2008

ESPAÑOLES EN LA MIRA...



Españoles en Pakistán, en el punto de mira

Carlos Albisu (izq) y Alberto Huidobro esperan empezar pronto con sus tareas de observación electoral
TEXTO Y FOTO MIKEL AYESTARÁN
ENVIADO ESPECIAL ISLAMABAD.


«Desde las elecciones de Afganistán, esta es la misión más delicada que afrontamos como observadores de la Unión Europea». La opinión es uniforme entre el núcleo español de la misión de observadores electorales de larga duración enviada por la Unión Europea a Pakistán. Del grupo de cuarenta y ocho profesionales de veinte países diferentes que poco a poco se van desplegando por el país para seguir de cerca la campaña, cuatro son españoles.
«La cercanía con Afganistán, el terrorismo, la capacidad nuclear y el hecho de que su principal socio comercial sea la UE, hace de esta misión algo muy especial para la Comisión», apuntan.
Alberto Huidobro, Carlos Albisu, Sergio Robles y María Espinosa cuentan al menos con otras dos misiones a sus espaldas y han tenido que asistir a un curso especial sobre antiterrorismo en Italia antes de aterrizar en Islamabad. Llegaron el 25 de diciembre y coincidieron con Benazir Bhutto en el mismo hotel. La ex primera ministra se alojaba también en el lujoso Serena de Islamabad, desde el que partió el mediodía del 27 de diciembre a Rawalpindi al mitin en el que le esperaba la muerte.
Este acontecimiento empujó a la Junta Electoral a retrasar los comicios y, por supuesto, ha obligado a la misión de la UE a cambiar de planes. «Normalmente llegamos una semana antes para observar la preparación de listas, el censo, la distribución de colegios electorales, y la marcha de la campaña en general. Luego permanecemos en el país un par de semanas después de los comicios para seguir el recuento y hacer nuestra valoración final», apunta Carlos Albisu, cuyo destino para las elecciones es Lahore.
El atentado suicida del jueves en Lahore, que costó la vida a más de veinte personas, no impidió el despliegue de Albisu, que ya se encuentra en la capital del Punjab, donde la alerta ante el riesgo de nuevos ataques es máxima, según el jefe provincial de la Policía, Nasim Ahmed. «Nos guiamos por los baremos de seguridad de Naciones Unidas y tenemos nuestro particular jefe de seguridad», informa Albisu. Precisamente estos parámetros del organismo internacional hacen que los observadores no se desplacen a las áreas tribales del norte del país, los supuestos santuarios de Al Qaida. Peshawar o Quetta, donde se encuentra desde el miércoles la veterana observadora cordobesa María Espinosa, son dos de los puntos más calientes a donde llega la misión europea.
Su trabajo diario consiste en mantener entrevistas con diferentes actores que tomen parte en el proceso electoral, desde políticos, hasta periodistas o jueces. Por ello, atentados como el de Lahore suponen tan también un ataque a su trabajo «porque esos jueces de la protesta representan a uno de los grupos de nuestros interlocutores. Cualquiera de nosotros podía haber estado allí en el momento de la explosión», señala Alberto Huidobro.
Esta falta de seguridad en las calles les ha obligado a permanecer hasta ahora prácticamente encerrados en el hotel más seguro de la capital y les ha impedido desarrollar su labor con normalidad.
Urnas fantasmas
Es la segunda vez que la UE está presente en unos comicios en Pakistán. En las elecciones de 2002 su informe fue demoledor y se acusaba a Musharraf de haber intervenido en el proceso para favorecer a su partido. Las elecciones fueron calificadas de «absolutamente imperfectas».
Este 2008, sin embargo, el Gobierno local ha vuelto a invitar a los observadores europeos para que sigan el proceso. La sombra del pucherazo vuelve a planear por todo el país y la oposición, empezando por la fallecida Bhutto, denuncia la práctica sistemática de las «ghost polling stations» (colegios electorales fantasmas) por parte del partido en el poder, el PML-Q.
«Es un fenómeno que consiste en colocar urnas por sorpresa, sin previo aviso, en mitad de la nada. Se llenan de los votos que a uno más le interesen, se precintan y se envían a la Junta Electoral para el recuento», nos explica Alberto Huidobro.
Al no haber podido aun casi salir del hotel, prefieren no pronunciarse en torno a la limpieza del proceso en Pakistán. Tampoco hacen pronósticos sobre si las elecciones se celebrarán finalmente o si sufrirán un nuevo retraso. Lo que tienen claro es que «la violencia es permanente en el país. Antes, durante y después de los comicios vamos a sufrir atentados».