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jueves, 27 de diciembre de 2007

LA OFENSIVA DE TATA GROUP

La ofensiva de Tata Group para dar a conocer su nombre en todo el mundo
La firma india busca comprar marcas de lujo en países desarrollados
Jueves 27 de diciembre de 2007
Tata Group realizará varias apuestas multimillonarias en un intento por convertirse en la primera marca de India con reconocimiento global. El conglomerado ya es el comprador de compañías internacionales más prolífico de India. Tata Motors Ltd., la división automotriz del grupo, probablemente se quedará a comienzos del año entrante con Jaguar y Land Rover, las marcas de lujo de Ford, por un precio superior a US$ 2000 millones. Por otro lado, se espera que enero esta división dé a conocer el auto de pasajeros más barato del mundo, que tendrá un precio de unos US$ 2500. El conglomerado también está cortejando al operador de hoteles de lujo Orient-Express Hotels Ltd., con sede en Bermudas. La campaña de expansión de Tata Group está diseñada para impulsar el perfil local e internacional del conglomerado indio. Se espera que varias compañías indias amplíen sus horizontes en los próximos años. Hasta ahora pocas empresas se aventuraban fuera de India, y las que lo hacían provenían principalmente de los sectores de tecnologías de la información, tercerización, textil y farmacéutico. Hoy, compañías como Tata Group usan su nuevo poderío económico para comprar empresas extranjeras y entrar a mercados foráneos. "Las compañías que están en negocios que involucran marcas no pueden restringirse sólo a India", afirma R.K. Krishna Kumar, director de Tata Sons Ltd., la compañía matriz del grupo. "Las únicas empresas que sobrevivirán serán aquellas que han construido o comprado una marca dominante", dice. "Y construir (marca) puede ser una propuesta de alto riesgo." De hecho, Tata está realizando estas grandes apuestas en una época arriesgada. Una de las preocupaciones es una desaceleración económica importante en los países desarrollados, que son los principales mercados de Jaguar y Land Rover. Tata Motors tendrá que usar su red de ventas en India y otros países en vías de desarrollo para compensar algún posible bajón, dice Vaishali Jajoo, una analista de Angel Broking en Mumbai. "En general, la demanda (por Jaguar y Land Rover) está bajando en los países desarrollados", afirma. "Pero se espera que crezca en los países en vías de desarrollo". Los mercados emergentes son el principal destino del nuevo auto económico que Tata viene desarrollando hace años. El presidente de Tata Group, Ratan Tata, tiene programado mostrar el nuevo vehículo en una feria del automóvil en Nueva Delhi el 10 de enero. No se sabe mucho acerca del modelo excepto que tendrá cuatro asientos, buen rendimiento y una apariencia moderna. Muchos pronostican que el vehículo transformará el paisaje de transporte de India, incorporando a toda una nueva generación de conductores. Pero también conlleva riesgos para Tata Motors. La economía india va a toda marcha, con un crecimiento anual promedio de 8,6% en los últimos cuatro años, pero una desaceleración global podría afectar el gasto de los consumidores indios. Tata Motors planea comenzar con la producción en 2008. Los analistas advierten que, aun si el lanzamiento es un éxito y la economía india sigue vibrante, el proyecto podría tardar más de cuatro años en generar ganancias debido a sus altos costos de desarrollo. "Nadie espera que al comienzo se convierta en un proyecto rentable, ya que ellos son ambiciosos y están creando un segmento completamente nuevo", dice Jajoo. El precio de las acciones de Tata Motors ha caído cerca de 20% en lo que va de año debido a la disminución en las ventas de vehículos comerciales y de pasajeros de la compañía. Durante el mismo período, el índice bursátil de referencia de India, el Sensex, ha crecido cerca de 46 por ciento. ¿Recelos? No todos ven con buenos ojos el creciente perfil que India tiene en el mundo. Un grupo de concesionarios Jaguar en Estados Unidos envió hace poco una carta a Ford sugiriéndole a la automotriz estadounidense que no venda Jaguar a una compañía india, ya que ello podría perjudicar la percepción de la marca. La junta directiva de Orient-Express también envió hace poco una misiva a Tata Group en la que insinúa que la imagen de la cadena hotelera podría dañarse si queda en manos de una empresa de India. Los ejecutivos de Tata Group afirman que la compañía no tendrá problema alguno en manejar marcas de lujo. De hecho, su propia cadena hotelera, llamada Taj Hotels Resorts and Palaces, incluye establecimientos de cinco estrellas. "Es ridículo decir que Taj no es una marca de lujo", dice Kumar, el director de Tata Sons. El ejecutivo agrega que el grupo también está examinando otras adquisiciones en la industria turística y también en el sector de las bebidas en Estados Unidos. Por Eric Bellman, en Mumbai, y Stephen Power, en Francfort